La Madre de Todos los Corderos:
Lo Pineal y la DMT
La versión corta es la siguiente: la DMT es uno de los psiquedélicos más potentes que existen, está presente en un número bastante elevado de flora y fauna en la naturaleza y se usa con frecuencia en contextos chamánicos. Cuando este compuesto se consume, la gente informa de experiencias de lo más extrañas: una que se repite con bastante frecuencia es la de la visita a dimensiones paralelas habitadas por entidades que al parecer gozan de autonomía e inteligencia propia.
La DMT también se ha encontrado presente en el cuerpo humano, y se especula que pueda producirse en la glándula pineal—el equivalente anatómico al tercer ojo dentro de sistemas orientales—por lo que muchos ven en ella la responsable química de las experiencias místicas.
No estamos hablando de oscuras leyendas arcanas ni de teorías extrañas ni pseudocientíficas. Es algo que está sucediendo a día de hoy, y creo que me iré de muy poco si digo que es uno de los temas más fascinantes—a la par que bizarro—a los que se enfrenta el conocimiento humano actualmente.
La respuesta refleja estándar del escéptico salvaje™ de turno es fácilmente rebatible e igual de contundente que una patada en toda la boca: fuma un poco y depués nos lo cuentas, artista.
Una vez puestos en el sitio, sin embargo, restan por supuesto muchas sutilezas en torno a este debate como para afirmar al 100% que la imagineria que aparece en la DMT realmente pertenece a otra dimensión o que las entidades que allí se encuentran son realmente inteligencias autónomas. No es la intención de este artículo, pero, entrar en este debate. De momento, lo que interesa es presentar una aproximación a todo esto desde una prespectiva más o menos racional.
Comentarios (5)
Conozco a un par de personas que me han hablado de la acupuntura. Una dice que ha dejado de fumar gracias a clavarse agujas en las orejas. Esto, aunque no lo descarto en absoluto, se me antoja un poco ridículo, así que de acuerdo: es un comienzo de post bastante flojo.